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La extrema dureza de la cuarta etapa del Iron Bike provoca 39 abandonos

Milton Ramos pega un puñetazo sobre la mesa y bate a su mayor rival, Brandan Márquez

 

El Iron Bike de los Alpes proporciona el escenario perfecto para ver el duelo entre el ser humano y la adversidad de la montaña. El cuerpo busca su límite para conseguir alcanzar el cielo en unas ascensiones infinitas que desembocan en bajadas infernales, donde un pequeño fallo puede acarrear graves consecuencias. En esta tesitura, los más de 150 corredores que participan en esta edición miden sus fuerzas para ser el primero. El más rápido. El mejor.



En esta cuarta etapa, Milton Ramos ha sido ese hombre. Sus rivales han tratado de buscar sus puntos débiles, pero el hispano hondureño, continúa por la senda de la victoria. Soporta la presión de ser el favorito e incluso se siente cómodo con ella. Con más de medio Iron Bike completado, el corredor de 38 años ha querido pegar un puñetazo sobre la mesa y se ha llevado una cuarta etapa muy complicada. Tras él, ha terminado el gallego Brandan Márquez, que ha superado por muy poco al azpeitiarra Joseba Albizu. El catalán Llibert Mill ha sido cuarto, aunque ha sufrido durante toda la etapa el cansancio acumulado de sus piernas.

Por la parte femenina la todopoderosa Elena Novikova ha vuelto a ser la más rápida en el día de hoy, aunque Núria Ferrer, que sigue muy cerca de la ucraniana. Judit Reina también ha conseguido finalizar la etapa, por lo que las tres ciclistas mantienen su estatus de no retiradas, algo que no puede decir la otra mitad del pelotón femenino. Además, en la prueba de hoy han sido 39 los corredores que han sacado la bandera blanca. En esta ocasión la dureza del Iron Bike les ha tumbado, aunque muchos de ellos volverán a intentarlo mañana.



A las 7:00h parte del pelotón se ha amontonado bajo el arco de salida, cada ciclista esperaba a escuchar su nombre para comenzar un recorrido extremadamente exigente. Los primeros clasificados, en cambio, aún preparaban los últimos detalles para iniciar una etapa de más de 88 kilómetros. Sin embargo, minutos antes del pistoletazo de salida, la organización, tras comprobar el estado del tramo, ha decidido cambiar el trayecto de esta cuarta etapa. La nieve ha imposibilitado la ascensión a cimas de más de 2.500 metros. Así, se ha optado por volver al tramo del pasado año, con 4 kilómetros menos, pero con el mismo desnivel.

La prueba, que contaba con tres tramos cronometrados, ha comenzado con una impresionante ascensión al idílico Rifugio Barbara a 1.756 metros. Desde ahí ha dado comienzo quizá la especial más dura del día, con casi 40 kilómetros de recorrido bajo la presión del tiempo.

Superar una etapa de esta brutal carrera conlleva una gran preparación tanto física como mental. Pero sobretodo, el Iron Bike pone a prueba la capacidad de sufrimiento y el espíritu de sacrificio de los atletas. De esto sabe, y mucho, Kiko Muñoz, miembro de la asociación DEBRA Piel de Mariposa y padre de una hija con esta enfermedad rara. “Nosotros venimos muy ilusionados de representar a esta asociación y reflejar el sufrimiento que tiene esta gente día a día y asemejarlo a lo que es una carrera como el Iron Bike”, reconoce el asturiano. Muñoz colabora con esta asociación, que trabaja para mejorar la calidad de vida por los afectados por esta enfermedad y que cumple, al igual que el Iron Bike, su 25º aniversario.



Otro corredor que, por desgracia, también ha experimentado la extrema dureza de esta competición es el catalán Albert Sureda, a quien un fuerte accidente lo apartó de la carrera. “En una bajada bastante técnica de la primera etapa me fui largo hacia el margen donde estaba el precipicio. Caí unos 20 o 30 metros rodando y me fracturé la escápula. Una familia italiana me vio y llamó al número de emergencia del Iron Bike. Vinieron los médicos con un todoterreno y me trasladaron al hospital”, relata un Sureda que, a pesar de que hoy se marcha de vuelta, se ha quedado varios días más en la carrera para estar con sus amigos y disfrutar de una competición que piensa hacer el año que viene.

La etapa de mañana arrancará temprano y se espera que sea una auténtica pesadilla. Más de 110 kilómetros de recorrido y un desnivel que supera los 4.330 metros. En el ambiente de la carrera se habla de que posiblemente sea la etapa más extrema del Iron Bike. Se trata de un tramo nuevo en el que los bikers partirán desde Promollo hacia el Lago Laux, donde terminará una etapa que cuenta con dos pruebas especiales. Desde el lago, el pelotón marchará hacia el Rifugio Selleries, donde estará colocado el campo base.

 

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